Emiratos Árabes Unidos atacó por primera vez plantas desalinizadoras de Irán, respondiendo a ataques previos iraníes contra países sunitas como Arabia Saudita y Emiratos, en medio de bombardeos continuos de Israel y Estados Unidos sobre Teherán y depósitos de petróleo.
El analista Gabriel Ben-Tazgal explicó que Irán buscaba debilitar la alianza pro-occidental de estos países, pero ahora recibe respuestas. El presidente iraní Masoud Pezeshkian pidió disculpas por "desinformación", pero los ayatolás lo obligaron a rectificar, revelando divisiones internas donde el presidente tiene rol administrativo bajo la tutoría de sabios liderados por Ali Khamenei.
Irán merma su capacidad: dominado en el aire por EEUU e Israel, misiles bajaron de 90 a 20 por día. EEUU evalúa acción terrestre de élite para capturar uranio enriquecido al 60% en centrales nucleares, tras fases de ataques bélicos y ahora económicos a refinerías y depósitos.
Donald Trump anunció golpes duros, inicialmente cortos pero extendidos a semanas, buscando el colapso del régimen de ayatolás sin invasión total como en Irak o Afganistán, aunque Trump amenazó con "destrucción total". Ben-Tazgal ve el régimen condenado por limitaciones internas.