Carlos Maslatón reveló que bajó 50 kilos mediante dieta baja en hidratos, alta en proteínas y grasas, gimnasia intensa y un experimento con inyecciones semanales del laboratorio Eli Lilly de Estados Unidos. Participa en prueba de 80 semanas con dos drogas posibles: Tirzepatide o Retatrutide, similares pero superiores a Ozempic, aplicadas en el abdomen una vez por semana.
La medicación elimina el deseo por comida chatarra como tortas, helados o paneras, que antes devoraba en exceso e incluso tuiteaba, y ahora prefiere bifes magros, pescados y ensaladas.
Admitió que su cambio genera ahorro económico al comer solo afuera y evitar excesos, comparándolo con terapias para dejar drogas o alcohol, y defendió su "ideología alimentaria" más allá de política.
En la charla, Chiche Gelblung bromeó sobre la panera como "droga argentina" nefasto que debe prohibirse por ley, y Maslatón elogió sales naturales como de Jujuy o Himalaya sobre artificiales.