Mariano Cúneo Libarona renunció a su cargo en el gobierno de Javier Milei por un desgaste físico extremo, habiendo bajado 14 kilos y sacrificando tiempo con familia y pasiones, ejemplificando el costo de la vocación de servicio público.
Milei detalló que Cúneo Libarona no podía ver a su madre, hijos, nietos ni novia, faltaba a la cancha de Racing, lidió con rodilla lesionada sin operarse hasta tener respiro y sufrió seis meses problemas bucales resueltos solo con medicamentos por falta de tiempo para dentista.
Milei contrastó con su propia salud: bajó 20 kilos desde que asumió, hace controles semestrales que muestran indicadores de un joven de 30 años pese al estrés, incluso tras eventos intensos como el domingo pasado.