Azerbaiyán frustró complots terroristas de la Guardia Revolucionaria de Irán contra el oleoducto Bakú-Tiflis-Ceyhan, la Embajada Israelí y sitios judíos en Bakú.
El Servicio de Seguridad recuperó 7 kilogramos de explosivos C4 introducidos con cómplices locales. Sospechosos vigilaban y preparaban logística; varios detenidos y cuatro condenados.
Identificaron a un oficial iraní como organizador.