Mijael, un argentino radicado en Israel, se casó con Lior en un búnker público ante 400 personas durante la escalada de ataques iraníes. La ceremonia surgió como alternativa improvisada cuando su familia de Santa Fe, que viajó especialmente, decidió irse por miedo tras las sirenas y el conflicto.
Originalmente planeada para 50 invitados, la boda se viralizó en radios locales y atrajo a vecinos del refugio, amigos de amigos con música e instrumentos, y personas sin hogar que viven allí. Dos alertas de misiles sumaron más asistentes, transformando el búnker en una fiesta inesperada de celebración del amor en medio de la guerra.
La familia llegó días antes del estallido, pero el pánico inicial requirió explicaciones sobre protocolos de refugio. Mijael, acostumbrado a la guerra desde octubre de 2023, lamentó no poder realizar la boda soñada, pero su esposa lo motivó a avanzar con la parte religiosa antes de que todos partieran.
Israel enfrenta noches de insomnio por alertas constantes de misiles, con Mijael describiendo una mezcla de sensaciones difíciles en días complicados, aunque el casamiento aportó un momento especial.