Mijael, argentino de Santa Fe radicado en Israel, se casó con Lior en el estacionamiento de un centro comercial de Tel Aviv convertido en refugio durante la guerra, decidiendo adelantar la ceremonia para aprovechar la presencia de su familia pese a sirenas y misiles.
La boda original se suspendió por el conflicto, pero Lior renunció a su sueño de fiesta soñada para casarse ese martes con 500 personas, incluyendo desconocidos, homeless del refugio y gente que se sumó por redes sociales, generando una energía festiva con instrumentos aunque sin alcohol por seguridad.
La familia de 25-30 personas viajó desde Santa Fe y Buenos Aires días antes del estallido bélico, enfrentando pánicos y crisis de angustia ante sirenas ajenas a su realidad argentina, mientras Mijael explica cómo contenerlos en refugios.
En los primeros días de casados, viven días movidos con emoción y miedo, pero tratando de normalizar la vida en medio del conflicto que impide retornos fáciles de la familia a Israel.