Andrea del Boca, ícono de las telenovelas argentinas, ingresó a Gran Hermano 2026 a los 60 años buscando revancha tras 25 años de pésimas decisiones, escándalos, desamores y traiciones que opacaron su carrera exitosa desde la infancia.
La actriz, que debutó a los tres años y ganó un Martín Fierro como revelación con solo siete, brilló en los 70 y 80 con novelas como Señorita Andrea y Estrellita Mía, pero enfrentó en silencio una familia asfixiante, infidelidades y malos tratos. Su primer amor fue con Silvestre (Luis Rodríguez), que la engañó, seguido de romances con Raúl de la Torre y el empresario Jeffrey Sachs.
En la casa de Gran Hermano, mostró nervios y competitividad: "Me encanta jugar, soy competitiva y mi objetivo es ganar en buena ley". Sacó un almohadón con fotos de su hija y mascota, pero ya la ven como actriz famosa y no como jugadora común, mientras busca convencer a jóvenes que no la conocen.
El segmento repasó su biografía familiar, éxitos tempranos en cine y TV con Papá corazón, y cómo su clan trabajaba en equipo pero la oprimía, llevando a un escándalo eterno en 2000 con Ricardo Biasotti en una fiesta, antes de cortar por publicidad.