El ACV provoca pérdida de función neurológica de inicio agudo, ya sea isquémico por falta de irrigación sanguínea al cerebro o hemorrágico por ruptura de arteria que invade el tejido cerebral, explicaron especialistas del centro INAR.
Los síntomas clave incluyen pérdida de fuerza en un hemicuerpo, dificultad para expresarse o comprender, cefalea intensa súbita y problemas visuales en mitad del campo visual.
El impacto psicológico es grande para los pacientes, por lo que se requiere abordaje interdisciplinario en rehabilitación, enfocándose en el vínculo, apoyo en primeros pasos y superación del miedo.
Para detectar rápido, aplicar escala: sonreír (simetría facial), levantar brazos (no caerse) y hablar claro; si falla alguna, llamar emergencias inmediatamente para traslado a centro especializado.