Virginia Luque, argentina varada en Sharjah tras ataques iraníes que interrumpieron su vuelo low cost el 25, relató que tuvieron que regresar al aeropuerto sin poder despegar.
Intentaron obtener ayuda de la Embajada argentina, pero criticó la falta de recursos y organización: prometieron un MIT que se suspendió repetidamente, sin información oficial, comparando al embajador con Messi sin pelota.
Luque no sintió miedo pese a las explosiones en Dubái, ya que la gente local se mantiene tranquila por el mejor sistema de defensa del mundo que intercepta drones y misiles, instando a resguardarse durante las alarmas.
Aprendieron a observar el entorno como los emiratíes, que transmiten seguridad absoluta ante las intercepciones.