El SENASA realiza inspecciones exhaustivas de equipaje acompañado y vehículos particulares en la frontera fluvial entre Coronel Cano en Formosa, Argentina, y Pilar en Paraguay, a través del río Paraguay, para evitar el ingreso de plagas y enfermedades que afecten la producción agropecuaria.
Los controles se intensifican en verano por el mayor tránsito de personas que llegan en lanchas y barras. En caso de detectar productos prohibidos, los agentes decomisan la mercadería, labran un acta de constatación y la destruyen, explicando al usuario el motivo sanitario.
Los productos más frecuentes incluyen texto pasero, frutas como mango en verano y junta en otras estaciones, plantas, maderas, productos artesanales y carnes como pollo casero. La mayoría de los viajeros colabora, aunque algunos reaccionan con enojo.
Se recomienda consultar la página web del SENASA sobre productos prohibidos para evitar inconvenientes.