Gildo Insfrán, gobernador de Formosa, se hace llamar Tío Gildo en acto de inicio de clases donde niños agradecen útiles entregados, generando repudio por usar menores en demagogia. El conductor lo califica de miserable hijo de puta, rey de la demagogia y dictador sinvergüenza por humillar a los chicos tras robar con lo que hace política.
Ironizan sobre su frase 'tengo muchos sobrinos' y advierten contra tíos similares, recordando un cura de San Isidro condenado por pedofilia. Critican exponer niños diciendo 'gracias' por lo básico que deberían tener.