El gobierno reforzó la seguridad frente a la Embajada de Israel en Avenida de Mayo y Chacabuco, con Policía Federal Argentina y Policía de la Ciudad impidiendo estacionar en ambas manos y limitando permanencia en la puerta por la emergencia global del conflicto.
La corresponsal María Luján reportó desde el microcentro porteño, a dos cuadras de la Casa de Gobierno y Florida, donde transeúntes y turistas circulan tranquilos sin percatarse de las medidas preventivas ni de la embajada en el décimo piso del edificio.
Entrevistados locales y visitantes de San Vicente, Rusia y otros lugares expresaron indiferencia o falta de temor, argumentando distancia geográfica pese a conocer la guerra, mientras la periodista cuestionó la aparente desconexión ciudadana ante impactos globales como el petróleo.
La mayoría ignora las restricciones o el motivo, enfocados en compras y paseos en una zona turística, reflejando calma en Buenos Aires lejos del epicentro bélico.