Qatar insiste en mantener la Finalísima Argentina-España del 27 de marzo en el estadio Lusail, donde Argentina fue campeón mundial, pese al conflicto bélico regional. La Federación Catarí de Fútbol suspendió actividades deportivas hasta nuevo aviso, pero especula reanudar el jueves, aunque España y su presidente rechazan jugar hasta resolverse la situación.
Los españoles priorizan la seguridad ante temor de no poder volver y el carácter bélico del enfrentamiento, relegando el fútbol. Qatar defiende la sede por el multimillonario negocio con FIFA, UEFA y Nebol, usando el Mundial como propaganda. Posibles sedes alternativas como Wembley en Londres chocan con calendarios, al igual que Miami por el Open de tenis.
Irán, clasificado al Mundial 2026 en EE.UU., ausente en cumbre en Atlanta y amenaza retirarse por inseguridad, con multas crecientes si pasa 30 días del plazo. Su cuerpo técnico rechaza viajar al enemigo Estados Unidos en medio del conflicto.