Mohamed Bin Zayed Al-Nayan, presidente de los Emiratos Árabes Unidos y gobernante de Abu Dhabi, declaró que su país tiene "la piel gruesa y la carne amarga" y no es una presa fácil ante los ataques iraníes.
Lo afirmó al visitar heridos en los ataques, prometiendo cumplir con el deber de proteger al país, su pueblo y residentes. Los siete emiratos, incluido Dubái, defenderán a todos.
Un funcionario emiratí exigió que termine inmediatamente la agresión iraní contra estados no combatientes del Golfo.