Pakistán incrementó casi un 20% los precios minoristas del combustible debido al cierre del Estrecho de Hormuz por el conflicto en Medio Oriente, que reduce la oferta de petróleo y eleva los costos globales. El ministro de Petróleo Alí Perweiss Malik anunció que el diésel subió a 321 rupias por litro y la gasolina a 335 rupias por litro.
La medida provocó largas colas en estaciones de servicio de Islamabad y otras ciudades, donde algunos surtidores se quedaron sin nafta. La población, golpeada por la inflación, teme un impacto en presupuestos familiares y bienes básicos, ya que Pakistán importa petróleo de Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos vía el Estrecho.
Los precios se revaluarán semanalmente. Además, India recibió aprobación de Estados Unidos para comprar combustible ruso por un mes debido al mismo cierre. El locutor enfatizó que las consecuencias económicas del conflicto no tienen límites y afectan a todo el mundo, convirtiéndolo en una guerra global.