Viktor Orbán, primer ministro húngaro, calificó de sospechosas las actividades financieras de siete ucranianos detenidos con aproximadamente 82 millones de dólares en efectivo y oro, bajo sospecha de lavado de dinero. Lo declaró en un mitin electoral del partido Fidesz en Debrecen este sábado 7 de marzo.
Orbán expresó dudas sobre el manejo de fondos ucranianos en Hungría y sugirió que voces pro-ucranianas locales reciben apoyo financiero externo. Las detenciones resaltan tensiones crecientes entre Hungría y Ucrania, agravadas por disputas sobre el oleoducto Drusva dañado.
El ministro ucraniano Andriy Sibia acusó a Hungría de tomar rehenes y robar dinero, alegando que los detenidos eran empleados del banco estatal Oshad Bank, pero luego anunció su liberación y regreso a Ucrania. Orbán, en campaña para reelección el 12 de abril, usa la guerra en Ucrania como eje central.