Irán emplea una guerra asimétrica con drones económicos como el Yajir 136, que cuestan entre 20.000 y 30.000 dólares cada uno, mientras Estados Unidos debe responder con misiles Patriot de hasta 4 millones de dólares por unidad. El experto Joaquín Labarta Liprandi explicó que para detener cada drone se necesitan al menos dos misiles, lo que genera un desbalance económico equivalente a atacar con bicicletas y defender con Ferraris. En una semana, Estados Unidos gastó alrededor de 3.000 millones de dólares solo en defensa, sin contar el despliegue de portaviones.
Irán busca alargar el conflicto para desgastar a Estados Unidos, que pretende resolverlo rápidamente, aunque Donald Trump mencionó solo cuatro semanas, algo imposible según el analista. El cierre del Estrecho de Hormuz afectaría el 20% del petróleo mundial, beneficiando principalmente a China e India como consumidores, y complicaría el gas natural licuado.
Respecto a Argentina, el presidente Javier Milei, actualmente en Estados Unidos por la Semana Argentina e integrado al escudo de las Américas, podría ofrecer solo apoyo retórico. Labarta Liprandi descartó envíos de tropas por los altos costos y riesgos geográficos de Irán, recordando el envío bajo Carlos Menem en la Guerra del Golfo de los 90 y sus consecuencias negativas. Estados Unidos evita tropas terrestres por falta de popularidad interna de Trump y el vasto territorio iraní con montañas difíciles.