Las mujeres en Argentina superan a los hombres en formación educativa pero enfrentan un techo de cristal en cargos directivos de ciencia y universidades, revelaron expertas en el programa con motivo del Día de la Mujer, citando datos del INDEC y la OIT.
En la Universidad de Buenos Aires nunca hubo rectora ni decanas en facultades como Medicina y Exactas, pese a que el 60% de alumnos y docentes son mujeres. Julia De Angelo explicó sesgos en carreras como Ciencias de la Tierra, donde prejuicios impiden campañas de campo por supuesta falta de fuerza o responsabilidades familiares, preguntando siempre a las madres con quién dejan a los hijos pero no a los padres.
Ana Franchi destacó el síndrome del impostor que frena postulaciones, el acoso laboral documentado en papers de 2018-2019 y denuncias en CONICET, además de tareas de cuidado que restan tiempo y energía. Aunque becarias mujeres superan a varones, la disparidad crece en categorías superiores y promociones.
No hay brecha salarial directa en CONICET por mismo rol, pero sí indirecta por menor ascenso. Expertas pidieron leyes de licencias compartidas como en Noruega, cambio cultural y mayor presupuesto ante recortes que complican todo.
Directores condicionaban tesis por género y maternidad, eligiendo becarios varones para evitar licencias, práctica que persiste en décadas recientes.