Irán lanzó misiles, incluyendo bombas de racimo, contra Israel, que fueron interceptados sobre Tiberíades cerca del lago de Galilea, causando daños materiales pero sin víctimas fatales hasta el momento, según reportó Nelson Castro en vivo desde la frontera entre Israel, Jordania, Líbano y Siria.
La policía israelí se desplazó al lugar para evaluar los daños y buscar posibles heridos tras el cese de las sirenas de alarma. Castro describió la zona de los Altos del Golán como paisajes bíblicos con Nazaret y Galilea, donde se intensifican los enfrentamientos.
Juan Negri, analista internacional, explicó que Irán recurre a bombas de racimo prohibidas como crimen de guerra porque al interceptarse esparcen esquirlas destructivas. Israel mantiene una defensa tecnificada impenetrable.
Negri analizó que Irán está en modo supervivencia resistiendo presiones de Estados Unidos y Donald Trump, quien busca influir en su nuevo liderazgo similar a Venezuela, aunque con riesgos de fragmentación étnica y apoyo ruso-chino que podría extender el conflicto.
Los ataques complican comunicaciones en potencias árabes como Emiratos Árabes, Dubái, Abu Dhabi, Baréin, Qatar y Omán, centros clave de comercio entre Asia, Europa y Occidente.