Los lanzamientos de misiles balísticos iraníes contra Israel disminuyeron de 350 el primer día a solo 15 en el octavo, permitiendo al gobierno israelí reabrir progresivamente la economía pese a que escuelas y el aeropuerto Ben Gurion siguen cerrados.
Irán apuntó también a bases estadounidenses y países vecinos como Abu Dhabi, Bahréin, Kuwait, Azerbaiyán y Arabia Saudita. Desde ayer usan misiles con bombas de racimo prohibidas, que dispersan 30-40 minibombas de baja efectividad pero difíciles de interceptar una vez abiertas.
Israel responde atacando lanzaderas, operadores y ciudades subterráneas de misiles iraníes, usando inteligencia superior y plataformas móviles detectadas por satélites. Panelistas ven desesperación en Irán por agotar arsenal ante falta de mando centralizado.
Los drones iraníes (UAVs suicidas no tripulados) cayeron de 294 a 12 diarios; EE.UU. e Israel copian y usan drones iraníes mejorados contra ellos, más económicos que misiles.