Irán es un crisol de etnias con el 61% persas, pero minorías como aseríes, kurdos y baluchíes albergan nacionalismos que enemigos instan a rebelarse contra Teherán, en medio de la guerra con Israel y Estados Unidos.
Los aseríes (16%) en el norte buscan independentismo para Azerbaiyán del Sur; kurdos (10%) en el oeste forman milicias por un Estado kurdo junto a Turquía, Siria e Irak; baluchíes en el sureste tienen organizaciones armadas como el Ejército de Liberación de Baluchistán. Clérigos chiítas llaman a la unidad, pero persas, hurdos, akpasíes y otros resienten la centralización.
A pesar de la diversidad, el 90% practica islam chiita como elemento unificador bajo legislación de ayatolás para más de 90 millones de habitantes, aunque suníes son 9% y nacionalismos persisten por falta de autodeterminación.