Lionel Messi asistió a la Casa Blanca con Inter Miami para visitar a Donald Trump, en un acto protocolar habitual para campeones de la MLS. Panelistas destacaron que es una tradición en la liga estadounidense, pero generó polémica por la ausencia de visita similar a Alberto Fernández tras ganar el Mundial.
Laura Frossi preguntó por una lectura política del encuentro, y Juan Parrondo lo describió como protocolar pese a la delicada situación de Messi, quien mantiene bajo perfil pero actúa con inteligencia. Se cuestionó por qué Messi no visitó al presidente argentino post-Mundial, contrastando con esta recepción en EE.UU.