Tami, psicóloga israelí y madre sola de dos hijos en el ejército, cuenta la ansiedad por su falta de comunicación durante la guerra iniciada el 7 de octubre de 2023 por la invasión terrorista de Hamás. Sus hijos, de 20 años, eligieron combatir por convicción pese a que podrían haber sido eximidos, y están en unidades secretas con roles de combatientes.
Israel enfrenta siete frentes abiertos durante dos años con solo menos de 10 millones de habitantes, necesitando a todos para defender la tierra. Tami mezcla orgullo por sus hijos defendiendo el país con el temor maternal, recibiendo mensajes esporádicos como "estoy bien" o "Shabbat Shalom".
Edwin Chabo, embajador israelí, explica que la guerra busca detener el programa nuclear de Irán para evitar un conflicto nuclear en Medio Oriente. Destaca que Israel evitó programas nucleares en Irak y Siria previamente, y enfatiza que las armas nucleares en regímenes totalitarios son peligrosas.
Tami afirma que Israel, único Estado cuestionado en su derecho a existir desde 1948, se defiende diariamente de enemigos circundantes. Confía en el gobierno y ejército, que es "familia" ya que todos sirven, incluyendo comandantes jóvenes al frente. El embajador aclara que la guerra es contra el régimen tirano de Irán, no su pueblo, que sufre ejecuciones diarias por motivos triviales.
Ambos ven esperanza en un cambio regional post-conflicto, con Irán potencialmente integrándose si cae el régimen, trayendo paz a generaciones futuras.