Emmanuel Macron anunció un plan de rearme nuclear para Europa ante la escalada del conflicto en Medio Oriente, proponiendo más ojivas francesas y compartir disuasión con socios. Siete países ya se suman, y Francia refuerza defensas con aviones Rafale, portaaviones Charles de Gaulle y sistemas en Chipre.
El presidente francés condenó ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán como fuera del derecho internacional, pero responsabilizó a Teherán por su programa nuclear, apoyo a Hezbollah y Hamas. Ordenó aumentar ojivas nucleares afirmando que "para ser libre hay que ser temido".
Macron pidió a Netanyahu abstenerse de ofensiva terrestre en Líbano tras asesinato de Ali Hamenei. Francia no participará directamente en la guerra, adoptando posición defensiva y autorizando uso de bases aéreas a EE.UU.
Pedro Sánchez rechazó que EE.UU. use bases españolas contra Irán, llamando a un "no a la guerra", lo que provocó amenazas comerciales de Trump. Keir Starmer evitó alinearse pese a permitir bases británicas.