Antonella, desde París, informó que el presidente Emmanuel Macron aclaró que Francia no entrará en guerra pese al conflicto en Medio Oriente, aunque envió aviones y fragatas al Mediterráneo para resguardar rutas económicas y criticó las decisiones de ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán.
Más de 400.000 franceses están varados en la región por el cierre del espacio aéreo, con boletos de regreso costando hasta 16.000 euros, y el gobierno intenta repatriarlos sin costos elevados mientras refuerza la seguridad interna y embajadas.
Se observa mayor demanda de combustible por temor a subas de precios del petróleo y gasoil, con estaciones llenas de vehículos cargando, aunque no colapsadas.
Macron enfatizó calma, preparación militar y nuclear para responder si es atacada Francia, en tanto Europa recuerda kits de supervivencia recomendados ante guerras como Ucrania, con agua y alimentos no perecederos para varios días.