Lily Allen, cantante británica, lució un vestido espectacular hecho con tickets de hoteles que prueban las infidelidades de su exesposo David Harbour, conocido por Stranger Things.
En un concierto en Glasgow para promocionar su nuevo disco, Allen replicó en la tela del vestido los recibos de las traiciones, pese a un acuerdo de relación semiabierta por trabajo que no respetó Harbour.
La performance se viralizó como momento icónico, sumando a su estrategia promocional con genialidad y exposición pública del escándalo.