Alfredo Leuco explicó que acortó su apellido de Leucovich a Leuco por dos motivos principales: facilitar su nombre para ser relator de fútbol, ya que quería un nombre fácil de recordar y escribir, y protegerse durante dificultades políticas en Córdoba cuando se mudó a Buenos Aires.
En su juventud estudiaba ciencias en la facultad, era comunista y lo expulsaron, aunque nunca estuvo preso. Se alejó del partido hace 40 años y ahora se define como fuertemente antikomunista, defensor de la democracia en Cuba, Venezuela e Irán.
Durante la dictadura usaba solo Leuco para evitar problemas con la policía al mostrar documentos. Intentó recuperar Leucovich tras atentados a la AMIA y embajada de Israel para mostrar de qué lado estaba, pero Jorge Lanata le aconsejó no cambiarlo porque ya era conocido como Leuco.