En el octavo día de la guerra entre Israel, Estados Unidos e Irán, los panelistas destacan la superioridad aliada con la destrucción total de la Fuerza Aérea y Armada iraníes, más de 2.000 objetivos bombardeados por EE.UU. y 500 por Israel, sin pérdidas aéreas propias. Discuten misiles de alta velocidad con onda expansiva devastadora, bombas de racimo prohibidas usadas por Irán y el riesgo nuclear global con 12.000 ojivas detonables entre potencias, suficientes para destruir el mundo con solo el 10% del arsenal.
La israelí argentina Esther relata su experiencia cercana: un misil iraní impactó cerca rompiendo ventanas de su edificio y escuela, pero la vida sigue con clases a distancia y trabajo remoto pese al peligro para millones. Las sirenas suenan variablemente, hasta dos veces por noche, y cada una genera tensión extrema aunque no se acostumbran, comparado con la guerra de junio donde cayó un misil a 10 cuadras de su casa.
Urgente: nuevas imágenes crudas muestran ataques aliados a refinerías de Teherán en zonas densamente pobladas, arriesgando miles de inocentes, junto a eliminaciones selectivas de altos mandos iraníes en edificios residenciales. Irán responde con bombardeo hace una hora a Israel, mientras Hezbollah lanza misiles desde Líbano al norte israelí.
Gabriel Strovsky desde Israel confirma menos misiles iraníes que en junio pero más alertas de sirenas en todo el país, con foco en el norte y un intento fallido contra la central eléctrica de Haifa. Comparan con ataques de Hezbollah y Hamas, donde hay solo 2 minutos para refugiarse versus 12 minutos contra Irán, usando apps como Waze para ubicar bunkers públicos.
Israel mantiene secreto su arsenal de unas 90 ojivas nucleares, a diferencia de Irán saboteado por EE.UU., mientras Rusia y Estados Unidos superan las 5.000 cada uno en un equilibrio basado en amenazas mutuas.