Israel lanzó ataques contra Teherán este sábado, con explosiones en la capital iraní y columnas de humo negro, en la segunda semana de guerra tras bombardeos iniciales de Estados Unidos e Israel contra Irán.
Teherán pidió disculpas a vecinos por ataques a objetivos civiles en el Golfo, mientras Donald Trump lo calificó de rendición y amenazó con golpes duros.
El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, advirtió al Líbano por no desarmar a Hezbollah, prometiendo un alto precio en medio de bombardeos que desplazaron a 100.000 personas y ocupaciones en el sur libanés.
Benjamín Netanyahu visitó un sitio atacado por Irán y reafirmó ataques contra el régimen iraní y Hezbollah, afirmando determinación para completar misiones.
Las FDI atacaron más de 500 objetivos en Líbano contra Hezbollah, incluyendo comandantes, cohetes y depósitos, expandiendo posiciones en territorio enemigo.