Más de 170 niños y civiles murieron en un ataque contra una escuela primaria de niñas en Minab, sur de Irán, situada junto a una base de la Guardia Revolucionaria. Investigadores militares estadounidenses indicaron que fuerzas de Washington podrían ser responsables, aunque Israel niega autoría y las pesquisas continúan para determinar el armamento usado.
Equipos de rescate hallaron escenas de destrucción total y crueldad espantosa, con niños de 7 a 9 años entre las víctimas. La Media Luna Roja iraní describió el suceso como brutal y sin precedentes. Autoridades piden investigaciones rápidas, transparentes e imparciales para que los responsables rindan cuentas y las víctimas obtengan reparación.
El secretario de Defensa Pete Exet confirmó que Estados Unidos investiga el incidente, y dos funcionarios anónimos hablaron con Reuters sobre la pesquisa en curso. La agencia no pudo verificar más detalles, pero el balance supera los 150 niños muertos.