La guerra entre Irán e Israel ya deja un saldo de 8000 muertos y 5000 heridos tras dos semanas de intensos combates, mientras el presidente Donald Trump reitera que solo aceptará la rendición incondicional de Teherán.
En Nueva York, manifestantes proiraníes conmemoraron la muerte del líder Aliyah Menei con banderas iraníes en Washington Square, pero enfrentaron contramanifestantes con banderas de Estados Unidos e Israel, lo que generó tensión e incidentes como el robo de un retrato y una detención policial.
Trump expresó descontento por las manifestaciones proiraníes y reveló que ya preseleccionó posibles líderes para un nuevo gobierno en Irán tras la intervención estadounidense el 28 de febrero.
Las protestas continuaron hasta la noche sin mayores incidentes, reflejando la grieta global por el conflicto en Medio Oriente.