Juan Pablo Guanipa, líder opositor venezolano y ex preso político, relató en TN Internacional su experiencia bajo el régimen de Nicolás Maduro: estuvo 10 meses clandestino tras viajar a Caracas para las elecciones del 28 de julio de 2024, seguido de 9 meses en cárcel solitaria con condiciones inhumanas, incluyendo 21 días sin bañarse, durmiendo en una colchoneta plagada de insectos y usando un hueco como baño.
Guanipa explicó que tras su liberación parcial generó fervor en las calles de Caracas, pero fue detenido nuevamente, pasó dos días más en cárcel y luego casa por cárcel hasta lograr libertad plena el 19 de febrero. Insistió en que la solución para Venezuela pasa por elecciones libres que respeten la voluntad popular, reconociendo la victoria de Edmundo González el 28J, robada por Maduro, quien inició una persecución masiva.
Sobre el interinato de Delcy Rodríguez, la calificó de ilegítima y cómplice de las tropelías del chavismo, pero priorizó llegar a elecciones con confluencia de oposición, María Corina Machado, González y apoyo de Estados Unidos. Rechazó sentarse directamente a negociar con el régimen, destacando el rol clave de Washington en abrir paso a la democracia desde el 3 de enero.
Guanipa afirmó que la correlación de fuerzas cambió drásticamente por la intervención estadounidense, debilitando al régimen y facilitando el regreso de exiliados como Machado, cuyo retorno debe coordinarse con EE.UU. para garantizar seguridad. Admitió cambios como su propia libertad y excarcelación de 900 presos, pero criticó la ley de amnistía de Delcy Rodríguez por defectuosa y excluyente, acusándola de ganar tiempo.
Pintó un panorama mixto de Venezuela actual: persisten presos políticos (más de 500 según Foro Penal), secuestros de extranjeros como el argentino Hermán Darío Giuliani, y el asesinato del periodista Walter Jaimes en Mérida, pese a avances por presión externa y callejera.