La CGT presentó una acción de amparo ante el fuero contencioso administrativo federal contra aspectos de la reforma laboral promulgada hoy por el gobierno, que ya rige efectivamente, enfocándose en el traspaso de la justicia laboral nacional a la Ciudad de Buenos Aires regulado en los artículos 90 y 91 de la ley 27802.
El juez a cargo es el del Juzgado Contencioso Administrativo Federal número 7, y la demanda la firman abogados como Miguel Ángel Maza, ex camarista laboral, junto a secretarios generales de la CGT, planteando inconstitucionalidad para habilitar reclamos en el fuero laboral.
Expertos como el abogado constitucionalista Diego Armesto explicaron en el programa que el amparo no frena la vigencia de la ley, que aplica inmediatamente salvo disposición contraria, afectando indemnizaciones con un sueldo por año trabajado según el artículo 2.45, y que solo trabajadores individuales podrán reclamar derechos específicos.
Panelistas destacaron que la estrategia de la CGT es técnica y estratégica, sin entusiasmo sindical visible, recordando fallos previos como el de la Corte y una cautelar de la Asociación de Magistrados en 2025 contra la ley de la Ciudad, mientras el paro de la CGT se percibe como liviano sin comunicados fuertes.
La discusión subraya que la CGT no tiene un derecho propio afectado directamente, sino que busca abrir camino para reclamos laborales individuales en un contexto donde 23 jurisdicciones provinciales ya tienen sus fueros propios.