Ronen desde Miami revela que las últimas encuestas en Estados Unidos muestran rechazo mayoritario a la decisión de Donald Trump de atacar Irán. Los estadounidenses promedio priorizan la economía y cuestionan el gasto en impuestos para el conflicto, aunque reconocen al régimen iraní como grupo terrorista propenso a ataques globales.
Existe una dualidad en la opinión pública: desaprueban la inversión bélica pero temen represalias terroristas en cualquier parte del mundo.