Los damnificados del derrumbe del estacionamiento de Cosur en Parque Patricios denuncian filtraciones ignoradas durante cuatro años y muestran un enorme hueco de tres metros en la base de las torres aledañas, generando pánico por un posible nuevo colapso. Vecinos como Silvina relatan que la constructora solo aplicaba parches temporales, como soldar parrillas, sin arreglar los drenajes defectuosos, pese a reclamos constantes.
La periodista Emma Herrera entrevista en vivo a afectados como Nadia, quien vive con familiares junto a su marido y dos hijas de diez y veinte años, mientras otros esperan horas en la calle para retirar pertenencias con bronca y desesperación. Los residentes rechazan regresar por falta de garantías estructurales, preguntando quién les asegura que las bases no cedan, y critican las inspecciones de la AGC del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.
El panel discute las cuatro inspecciones obligatorias requeridas para escriturar, que ahora investiga la Fiscalía, y apunta responsables como los ex jefes de AGC: Juan José Gómez Centurión (2015-2016), Ricardo Pedace (2017-2019) y Matías Lanús (desde 2019). Acusan colocaciones políticas en cargos sensibles sin capacitación adecuada, y destacan que nadie asume culpas pese al derrumbe.
Los vecinos sufren impacto psicológico severo, con frustración, insomnio por ruidos imaginarios y estrés postraumático similar a víctimas de inseguridad, agravado porque muchos soñaban con su primera vivienda o independencia y ahora vuelven a casas de familiares. La situación obliga a canalizar la bronca en acciones colectivas con apoyo del barrio.