Se cumple un año de las inundaciones devastadoras en Bahía Blanca que dejaron barrios anegados, comercios destruidos y vidas perdidas como las de las hermanitas Hecker de 2 y 5 años. Imágenes de archivo muestran autos impactados en locales, heladeras arrastradas y calles convertidas en ríos tras caer la mitad de la lluvia anual en pocas horas. La falta de infraestructura agravó la catástrofe del 7 de marzo de 2025.
La comerciante Laura contó en vivo su experiencia traumática: su negocio en calle Alcina al 100 se inundó con un metro de agua en 15 minutos después de 110 mm de lluvia, perdiendo toda la mercadería. Salió con su marido a verificar el centro a las 8:30 y vio autos apilados y agua que 'abrazaba'. Familiares suyos, 14 personas incluyendo suegros de su hija, quedaron varados en un techo sin señal por 40 minutos.
Laura agradeció al canal y a Luis Novaresio por una nota previa que abrió puertas a créditos bancarios cuando todo estaba cerrado. Hoy Bahía Blanca permanece devastada sin obras públicas: la Ruta 3 demora 60 minutos y es imposible acceder pese a ser capital del sur con aeropuerto y polo petroquímico.
Los conductores enviaron afecto a las víctimas y destacaron el poder destructivo del agua, imposible de detener como el fuego, aprendido en tragedias como tsunamis.