Cientos de miles de personas en Beirut recibieron órdenes de evacuación inmediata debido a la ofensiva israelí en el sur de Líbano tras ataques de Hezbollah, dejando familias dispersas en calles, parques y paseos marítimos sin hoteles ni refugios disponibles.
Los desplazados lo perdieron todo y se hacinan en escuelas y estadios reconvertidos, como una escuela con 209 personas durmiendo en el suelo sin ropa, mantas ni ayuda básica, mientras un estadio podría albergar miles pero las ONG faltan de fondos para comida y calefacción.
La guerra regional se extiende al norte de Irak, donde un misil impactó Erbil cerca de bases estadounidenses y consulado, dañando casas; la zona kurda sirve de base a oposición iraní que recibe contactos de la CIA y llamadas de Trump, listos para intervenir en Irán.
Aeropuertos clave como Dubai y Abu Dhabi están paralizados, atrapando a 24.000 australianos y 102.000 británicos, con retrasos en repatriaciones por falta de pilotos; Rusia evacuó 5.969 pasajeros y planea más usando corredores seguros gracias a su relación con Teherán.
Grecia despliega misiles Patriot y F-16 en su norte para escudar a Bulgaria, con oficiales en Sofía por decisión del Consejo de Defensa a pedido búlgaro; mientras, la Casa Blanca insiste en rendición incondicional de Irán con 1.200 muertos, pese a llamados de Masoud Peseshkian a mediación contra EEUU e Israel.