La empresa china BYD presentó su cargador Flash Charging de segunda generación que carga vehículos eléctricos del 10% al 70% en solo 5 minutos y hasta el 97% en 9 minutos, con una potencia máxima de 1500 kW, un 50% más que el modelo anterior.
El periodista explicó que la adopción dispar de autos eléctricos se debe a la falta de estaciones de carga rápidas y accesibles, destacando avances en países como Noruega y China, pero lentitud en otros como Estados Unidos por su soberanía petrolera.
Los conductores debatieron que la electricidad para estos vehículos proviene mayoritariamente de fuentes fósiles como petróleo, gas y carbón, con renovables e hidroeléctricas insuficientes aún, y defendieron la energía nuclear como limpia, citando el error de Alemania bajo Angela Merkel al cerrar plantas nucleares y ahora reconstruirlas.
BYD busca eliminar barreras de tiempo y costo para integrar la carga eléctrica en la rutina diaria como un trámite rápido.