Beto Casella revela que cayó en una emboscada publicitaria de una empresa inmobiliaria, invitado a un cóctel para inaugurar un pozo de obra en Cotitas pensando curiosear un emprendimiento. Al día siguiente, portales titularon "Beto compró su nuevo nidito de amor".
Casella aclara que solo fue a tomar una copa y comer canapés antes de su programa, sin intención de comprar nada, pero fotógrafos del evento lo capturaron y generaron la fake news. Se enojó mucho por la celada, criticando la forma poco ética de promocionarse usando su imagen.
Camilo Horta, conectándose en vivo, confirma la anécdota discutida en radio, destacando cómo pasa desapercibida pero indigna al conductor.