En la alfombra roja del estreno del documental Nuestra Tierra de Lucrecia Martel, actores y figuras del cine argentino denunciaron la grave crisis de la industria audiovisual por el desfinanciamiento gubernamental. Invitados elogiaron a Martel como un orgullo nacional y lamentaron la desaparición de la ficción televisiva y el trabajo para nuevas generaciones de artistas.
Los entrevistados destacaron que no se filma nada, la televisión abierta colapsó y unitarios o tiras diarias ya no existen, lo que impide descubrir talentos y mantiene una continuidad laboral. Advirtieron que sin ficción nacional, el país pierde su identidad cultural y simbólica compartida, convirtiéndose en un "país sin cultura propia".
En las charlas derivaron hacia la política: criticaron la "panelización del Congreso" y cómo el entretenimiento invade la instituciones, con Javier Milei como producto televisivo más que político. Varios vieron su discurso reciente como superficial, sin proteccionismo ni interés por industria, ciencia o cultura argentina.
Expresaron decepción con la oposición por su "anestesia" y falta de estrategia contra el gobierno, al que tildaron de superficial e ideológicamente indefinido, comparándolo negativamente con fascistas históricos o trumpistas. Actores como Cecilia Roth y otros pidieron una oposición con altura y defendieron el talento argentino ignorado.
El informe, anunciado previamente con la llegada de Ana Garibaldi protagonista de El Marginal y El Barro, subraya el desolador panorama donde plataformas reemplazan al cine tradicional y la rutina de salas desaparece.