La abogada argentina Agostina Paez permanece en arresto domiciliario en Brasil desde enero por presunta injuria racial tras gestos en un bar, con riesgo de juicio oral de 2 a 5 años de prisión.
Estuvo 48 horas detenida inicialmente y ahora no puede salir de su casa, ayudada por una amiga, mientras Brasil trata el caso como emblemático bajo ley de Lula da Silva de 2023 que endureció penas por racismo.
Su abogada Carla Junquera denunció ensañamiento por ser argentina, contrastando con casos de brasileños en Argentina que obtuvieron beneficios; diplomacia argentina acompaña pero urge acelerar el juicio.
Autoridades brasileñas rechazan su salida para evitar fuga, complicando el proceso que antes era excarcelable pero ahora es imprescriptible sin fianza.