El 38,3% de personas entre 25 y 35 años viven con sus padres en Argentina, según relevamiento de Techo, intensificado por economía destruida, salarios bajos y crecimiento de subocupación y monotributo. Los panelistas describen trabajos precarios como changas, apps y limpieza de vidrios que no permiten independizarse.
Jóvenes con estudios abandonan carreras para ayudar en casa con múltiples laburos informales, generando hacinamiento familiar. No existe plan nacional de vivienda desde que Patricia Bullrich desmanteló adjudicaciones destinándolas a policías.
El análisis alerta sobre el aumento de cuentapropismo y la imposibilidad de formar hogares propios, obligando a compartir pisos como en Europa, en un modelo que eterniza a los jóvenes en casas parentales.