Los vecinos damnificados del derrumbe en Parque Patricios sobreviven en hoteles sin agua ni elementos básicos, dependiendo de donaciones de otros vecinos que recolectan ropa, cepillos de dientes y agua mineral, mientras protestan contra la retroexcavadora de la constructora COSUD que remueve escombros sin preservar posibles pruebas judiciales.
La periodista Yuli Salguero entrevista a familias desalojadas desde el martes, como una madre soltera enfermera que alquiló 20 años antes de acceder a un crédito para vivienda social, ahora viviendo con sus hijos y gatos en un hotel precario donde solo proveen desayuno, y un hombre que se descompuso por estrés atendido por el SAME. Los afectados exigen soluciones al Gobierno de la Ciudad, critican la falta de asistencia psicológica adecuada y lanzan la colecta evacuados.eva para gastos judiciales.
La angustia crece por el riesgo en el Estadio Tomás Adolfo Ducó, a menos de 200 metros, donde se venden entradas para recitales de La Renga el 2 y 4 de abril, con 40.000 personas saltando que podría generar vibraciones peligrosas en el edificio inestable, y el partido Huracán-River el lunes próximo, con posible clausura o mudanza pendiente de un informe de ingenieros y Defensa Civil el lunes.
Los vecinos insisten en un canal de diálogo abierto pero sin certezas sobre trabajos futuros ni acceso a pertenencias, temiendo perder todo en un milagro que los dejó con vida pero sin hogar ni dignidad.