Tras protestas violentas contra la retroexcavadora en el cuarto día del derrumbe de Parque Patricio, la fiscalía autorizó el ingreso supervisado de vecinos a sus departamentos para retirar pertenencias esenciales. Los afectados, evacuados desde el martes y viviendo en hoteles con lo puesto, habían estallado de bronca al ver máquinas removiendo escombros sin pericias previas, temiendo la destrucción de pruebas contra la constructora.
La tensión escaló con más de 100 policías custodiando el predio, mientras vecinos gritaban que la empresa no los dejaba entrar ni cinco minutos pero metía retroexcavadoras. La falta de comunicación generó desconfianza, pese a que la constructora presentó un plan aprobado por el Gobierno porteño y la fiscalía, incluyendo filmaciones detalladas de los escombros.
A las 18 horas llegó el permiso para ingresar: un propietario por piso cada 10 minutos, acompañados por bomberos, priorizando medicación y pisos superiores (del 12 para abajo). Con la luz cortada y la noche cayendo, vecinos preparan linternas, valijas y bolsas para aprovechar el tiempo limitado, sabiendo que el sábado y domingo continúa el proceso.
En vivo desde el lugar, el periodista Marcelo Pinto mostró la fila organizada por torres A, B, C y D. Una vecina de torre A piso 8, Anabela, contó su angustia por la oscuridad y la demora, admitiendo que subió con adrenalina pese al acceso solo por escaleras. La situación se aplacó en la tarde, pero persiste la desesperación por no saber cuándo volverán a sus hogares.