Los vecinos del complejo en Parque Patricios viven días de angustia total tras el derrumbe de la cochera ocurrido el lunes, y esperan con incertidumbre poder ingresar hoy a sus departamentos para recuperar sus pertenencias, aunque solo les prometieron 20 minutos supervisados por la Fiscalía una vez garantizada la seguridad.
La Defensoría del Pueblo realiza un censo entrevistando a los damnificados y a residentes del edificio lindero, mientras los afectados reclaman organización y respuestas claras sobre su futuro habitacional. Muchos están alojados en hoteles pagados hasta el lunes, otros en casas de familiares, y enfrentan problemas con mascotas que no todos los hoteles aceptan.
Ana Vela, una de las vecinas amnistíadas, denunció la falta de coordinación y la desesperación de una cerrajera que no puede trabajar sin sus herramientas. Planean marchar a la 1 de la tarde hacia Uspallata, sede del gobierno porteño, para exigir soluciones, priorizando el ingreso a sus hogares antes que la protesta.
Los reporteros destacaron la labor de apuntalamiento en curso en la torre 2, pero advirtieron que tomará días y que se necesita un estudio estructural de todas las torres. La incertidumbre reina: ¿hoteles por meses? ¿Vuelta posible? Familias con niños sufren el caos diario, sin poder cocinar ni estudiar en paz, en medio de precios altos que agravan la crisis.