La UEFA descartó por ahora cambiar la sede de la finalísima entre Argentina y España, programada para el 27 de marzo en el Estadio Lusail de Qatar, pese a la escalada del conflicto en Medio Oriente que llevó a Qatar a suspender sus ligas locales.
El organismo europeo confirmó que mantiene diálogos con organizadores cataríes para garantizar el evento, que enfrenta especulaciones sobre sedes alternativas como Miami o Londres debido a ataques iraníes en la región. Las 89.000 entradas se agotaron rápidamente para el choque entre el campeón de América de Scaloni, con Lionel Messi como figura, y el campeón de Europa.
La decisión final se conocerá fines de la próxima semana, pero la UEFA bajó el tono a rumores y destacó el esfuerzo qatarí. El estadio fue sede de la final del Mundial 2022, ganada por Argentina ante Francia.