Lionel Messi y el plantel del Inter Miami visitaron la Casa Blanca donde Donald Trump los recibió como campeones de la temporada pasada de la MLS, en un encuentro que mezcló deporte y política antes del partido de este fin de semana en Washington.
Trump habló de Cuba, Irán y Venezuela, dirigiéndose especialmente a Jorge Mas, copropietario con raíces cubanas, prometiéndole que podrá volver a la isla. Elogió a Messi por sobre Pelé, mencionó a Cristiano Ronaldo, Javier Mascherano y Luis Suárez, y bromeó con Rodrigo Depay diciendo que no hay jugadores feos en el equipo.
Panelistas destacaron el carisma de Trump para sumar lo deportivo a causas políticas, aunque generó incomodidad al tocar temas bélicos, recordando visitas previas como la de Ronaldo con la delegación saudí. Nadie conoce la posición política de Messi, pero eventos así requieren cintura.
El Inter Miami está en Washington para jugar mañana.