Donald Trump dio lugar central a Lionel Messi en la Casa Blanca al invitar al Inter Miami por su campeonato MLS, destacando al capitán argentino como emblema para globalizar el fútbol en Estados Unidos.
Trump admitió no conocer mucho de fútbol pero su hijo Barron de 19 años lo informó sobre la visita de Messi, incluso comparándolo favorablemente con Pelé.
Jorge Mas, dueño del Inter Miami de origen cubano, predijo a Trump el pronto colapso del régimen cubano permitiendo el regreso de exiliados a la isla.