Donald Trump recibió a Lionel Messi y el equipo Inter Miami en la Casa Blanca. El presidente estadounidense invitó a los campeones de la MLS, incluyendo a Suárez y De Paul, por su título mundial.
Los jugadores se formaron detrás de Trump, quien ingresó con Messi y destacó su presencia ante la audiencia. El dueño del club también estuvo presente.
Trump bromeó sobre buscar a De Paul y contó anécdotas, mientras Messi se mostró de buen trato como siempre. Es un hito poco común para jugadores argentinos.