Donald Trump recibió en la Casa Blanca al equipo completo del Inter Miami, campeón de la MLS 2025, en una tradición para agasajar a campeones deportivos estadounidenses. Lionel Messi estrechó la mano del presidente por primera vez en ese lugar, luego de una invitación previa de Joe Biden que no pudo aceptar por compromisos laborales.
Trump se declaró fanático de Messi, lo elogió por llegar a Estados Unidos y lograr un triunfo fenomenal, y destacó su rol en revolucionar el fútbol local junto al equipo. Preguntó al grupo quién era mejor entre Messi y Pelé, generando una respuesta unánime a favor del argentino, y mencionó también a Cristiano Ronaldo como rival.
Saludó personalmente a jugadores como Javier Mascherano, Rodrigo De Paul, Luis Suárez y otros, elogiando sus aportes. Uno de los dueños, Jorge Mas, entregó una camiseta rosa con el número 47 por ser Trump el 47º presidente, mientras Messi obsequió una pelota del club.
David Beckham, otro dueño, no asistió por agenda en Europa. La ceremonia mantuvo protocolo formal con trajes y entrega de regalos tras el discurso presidencial.